Nuestro enfoque

Nuestra manera de mirar la llamada enfermedad mental se basa en los desarrollos teóricos del Dr. Jorge García Badaracco y en nuestra propia práctica clínica, adquirida en diversos contextos a través de décadas de trabajo.

Nos centramos en la virtualidad sana potencial, que es patrimonio natural de todas las personas, sea cual fuere la gravedad de los síntomas que pueda manifestar en determinado momento de su vida.

A partir de esta concepción innovadora, podemos pensar la enfermedad mental como una detención del desarrollo de los recursos potenciales sanos de la persona afectada. Esta situación se ha ido generando en el entorno familiar, y sus síntomas o manifestaciones autistas, violentas o peligrosas representan para nosotros un pedido de ayuda para poder salir de una situación de encierro intolerable.

La curación entonces se hace posible si se dan las condiciones, en el marco de un proceso terapéutico que facilite el re-desarrollo de esos recursos potenciales sanos.

Estos recursos han quedado escondidos detrás de vículos estructurados como interdependencias patógenas recíprocas entre el enfermo y las figuras importantes. Esos otros del entorno han quedado actuando activamente en las mentes de esas personas, condicionando conductas atemorizantes o bizarras. Estas fuertes identificaciones patógenas se van desarmando en contextos grupales multifamiliares, facilitadores y complementarios de los tratamientos individuales y familiares que puedan estar en curso.

Este proceso de curación -que debe incluir la asistencia simultánea de los familiares-, se comprueba en una mejora sustancial de la calidad de vida del grupo familiar; mientras desaparecen los fantasmas de la irreversibilidad y se van degastando los síntomas que, como comprobamos a diario, son el último bastión de defensa que se abandona.